*Raros es el nuevo normal- Weird is the new normal

En el fondo todos somos un grupo de raros disfrazados de normales. Me pregunto porqué nos llama la atención, encasillamos o agredimos al que logre expresar su ‘rareza’. No creo que nadie jamás haya sobresalido por ser ‘normal’. Y entonces ¿A quien de verdad admiramos? Detengámonos a observar a los que trascendieron históricamente en varios campos, en la ciencia, las artes, los deportes, en la literatura misma.

Nuestra verdadera autenticidad nos avergonzaba desde niños, al punto que hasta la escondíamos frente a las inclementes burlas. Y sufríamos, si, nuestra rareza provocaba dolor.

En busca de aceptación, disfrazábamos nuestra esencia, pura, aquella que nos hace únicos e irrepetibles, mientras complacíamos a los demás para parecernos a ellos. Todo eso con el propósito de ‘encajar’, de estar en ‘la jugada’. Era un camino mucho más fácil. Menos doloroso.

El instinto por pertenecer sacrificaba esa genuinidad. Algunos nos íbamos uniendo al ‘bonche’ para sobrevivir a medida que crecíamos. Otros, un poco más atrevidos fuimos buscando a los que asomaban su lado ‘raro’. Nos identificábamos con ellos y ya no era tan grave el acoso a este grupito de raros.

A veces lamento haberme dejado llevar por esos deseos desbordantes de pertenecer que me alejaron de mi proyecto de vida. Pero al irme desprendiendo de las telarañas y darme cuenta que los cuerdos no eran la gran maravilla de desierto, he ido logrando rescatar mi locura. Al fin y al cabo somos seres humanos. Todo forma parte del crecimiento, de la particularidad del ser.

Crecer duele. Que no te acepten duele. Pero más duele que te pierdas por no ser tú mismo, por querer ganar popularidad. No se trata de convertirse en antisociales ermitaños (y si eso implicase el oficio , ¿porqué no?)

No solo hablo de talentos, formas de vestir y personalidades. ¡Que divertido es conocer a una persona que proceda de otro lugar, luzca diferente, conviva en un hogar que no es el tradicional, que no tenga mi mismo color de piel, que se enamore de personas distintas a las que me gustan a mi, que haya sido recibido en el hogar de unos padres no biológicos extremadamente amorosos, que esté luchando con una discapacidad o condición, que prefiera otros pasatiempos, que le cueste trabajo socializar, que profese otros credos, o que simplemente se muestre como es! ¿Porqué nos parece insólito aceptar que hay personas enfrentando momentos difíciles por razones de salud, precariedad económica, alguna calamidad o aquellos que estén atravesando incomodidad por la situación política de su país. Esa adversidad NO las hace menos personas. También está bien no estar bien.

J.P. Sears, coach y comediante, dice que sueña con un mundo donde podamos ser nosotros mismos, expresarnos y encarnar la creatividad única de nuestro propio ser. Sería genial si en vez de juzgar, todos fuéramos un grupo de ‘loquitos ‘ auténticos, explorando matices diferentes, vistiéndonos de forma original (dentro de un límite por supuesto), dejando aflorar la creatividad y a la vez siendo respetados de manera que los más ‘normales’ se sintieran extraños y así lograran desprenderse de aquello que les impide ser auténticos.

Ojalá muchas más familias y centros educativos celebraran un poco a los ‘anormales’ y empoderaran a esos niños que quieren ser ellos mismos. Sería ideal que tanto padres como familiares, amigos y profesores evitáramos comentarios que puedan aplastar su espontaneidad. Porque basta con una frase o una mirada inquisidora para aniquilar esa ‘rareza’ que nos hace tan especiales. ¿Para que encajar si el mundo no es cuadrado ?

Leer a Marvel desde Barranquilla

Cuando has crecido en la misma ciudad y tiempos de los cuentos y novelas de Marvel Moreno, pareciera que cada párrafo despejara los misterios y cuestionamientos que fueron quedando grabados con los años. Cada calle, vajillas de moda, la sofocante temperatura y aquellas frases heredadas en el torrente sanguíneo hacen que no solo te identifiques con sus páginas sino que casi que irremediablemente te sumerja en una crisis existencial.

Pero como somos aún aspirantes a la coherencia, toca encontrar ese balance de pensamiento para seguir entendiendo que los cambios no se dan de la noche a la mañana, que no es malo ser “bichos raros” en ciudades donde nunca se encaja y que probablemente no sea el único lugar donde ocurran sucesos de los que habla Marvel.

En medio de historias de somníferos de una cultura patriarcal, innumerables criadas, esposas abnegadas y silenciadas, sueños truncados y señalamientos sociales, Marvel nos desestabiliza. Al alejarse como casi que una heroína en búsqueda de una autonomía que la libera, nos hace entender las costumbres caribeñas con ojos menos rebeldes y nos muestra la manera para seguir coexistiendo.

El legado de Sergio Urrego

Hace ya cuatro años, en mis últimos días como docente conocí el caso de Sergio Urrego, un estudiante de Bogotá que se quitó la vida después del matoneo que vivió mientras estaba a punto de graduarse. Nadie conocía que era buen estudiante, de hecho el mejor. Nadie mencionaba que había obtenido el mejor resultado de las pruebas para el ingreso a la universidad. Solo era etiquetado por su orientación sexual.

Sentí el más profundo dolor por lo que estaría pasando su familia y me solidaricé con las manifestaciones de apoyo de la mayoría de la gente. En un fallo de la Corte Constitucional, finalmente se ordenó a las instituciones educativas revisar sus manuales de convivencia, tendrían un plazo de seis meses para revaluar la enseñanza al respeto por la diversidad sexual.

Seguí las noticias en busca del desenlace de ese suceso que me parecía tan absurdo, pero no era capaz de leer las cartas que Sergio había dejado. Si en un artículo aparecía una transcripción de las cartas, lo cerraba, si pasaban una imagen en el noticiero, miraba hacia otro lugar. Había tantas personas que hubiesen podido ayudarlo…

Pero una noche me armé de valor y bajé al estudio. Me temblaban las manos en el teclado, mi corazón parecía estallar. Sentí una puñalada en mis entrañas mientras leía una carta tras otra…

Después de leerlas, me sequé las lágrimas.

En ese momento en Colombia se abrió la puerta para abordar el tema de la diversidad sexual desde el colegio.

Nunca imaginé que cuatro años después conocería a esa mamá que lucha incansablemente porque la memoria y dignidad de su hijo queden intactas y por cumplir la promesa que le hizo a su hijo. Sergio, no te olvidamos.

¿El anillo pa’ cuando ?

De las frases que retumban en mi memoria es esta que con ritmo pegajoso me ha recordado La J Lo. Las palabras más temidas del Oeste para muchos. Tan marcada en mi torrente sanguíneo que me hizo cantarla en la vida no una sino dos veces, bueno tres. Porque con el segundo quedé una vez plantada. (Se siente un fresquito sacarlo)… suspiros.

El desespero de cumplir el sueño de niña, salir del régimen paternal, complacer a los demás para no vivir en ‘pecado’, resolver que no te falte nada, o bueno en el mejor de los casos, sellar un compromiso romántico y proyecto de vida, válido.

Comprobé que cuando haces la pregunta de J Lo con tu mirada inquisidora, tus truquitos ‘envolvedores’?? O aquellas mentiritas piadosas para acelerar el proceso en búsqueda de Frodo y su anillo, quizás las cosas no salen de la mejor manera. (Algún día les cuento las mias- en este momento pueden ser usadas en mi contra-) …risas

Cuando las cosas han de ser, serán . Eso es lo único que puedo decir por mi experiencia como patrón infalible. El momento perfecto, el suceso, el tiempo, el lugar y la persona llegarán sin necesidad de hacer la pregunta de la J Lo.

Ni nos está dejando el tren, ni es la última cola cola del desierto, el mejor partido, ni el mejor Prince/princess Charming del planeta. ¿Has pensado que quizás tu si lo eres? O que quizás de tanto cantarla, al final puedas decir como ella… ya yo no quiero na’.

¡En Barranquilla Me Quedo!

La iluminación del edificio de la Intendencia Fluvial con los colores del orgullo el pasado veintiocho de Mayo fue un acto histórico.

Un llamado al respeto por las diferencias en un lugar donde todos cabemos. A pesar de ser una de las ciudades caribeñas más machistas del país, Barranquilla dio un gran paso en el reconocimiento por la igualdad y la inclusión.

La frase tan escuchada en el pasado “Me quiero ir de acá” por parte de personas que percibían rechazo, burlas y faltas de oportunidades será mencionada cada vez menos. Los turistas que han sentido esa homofobia que corre por las brisas caribeñas vendrán más a esta ciudad porque esa brisa se llevará los prejuicios oxidados y volverá para invitar al respeto.

Un acto sin precedentes por parte de la Secretaría de Cultura y Turismo. Un ejemplo para muchas ciudades de Colombia y el mundo. Acá quiero vivir y acá quiero que mis hijos crezcan. A esta ciudad la quiero cuidar porque es mía. Porque es un sitio amable y seguro para todos y porque se lo merece. ¡En Barranquilla me quedo!

Madres del Triángulo Rosa: Más que un libro, nació un movimiento

El 17 de Mayo, precisamente el Día Mundial en contra de la Homofobia Madres del Tríángulo Rosa llegó al mundo con un propósito y no exactamente con el pan debajo del brazo. Las voces que me inspiraron a escribirlo se reflejan en muchos sentimientos, silencios, conflictos y dolor en muchos hogares.

Cada mensaje que llega, desde madres en busca de brújulas pero que se mantienen firmes y ancladas con ese amor único e indescriptible, hasta hijos y otros familiares enfrentando una realidad que muchos aún quieren ignorar.

Historias llenas de dolor y otras más esperanzadoras. Muchas personas identificadas con ese mensaje que quise transmitir por encima de los miedos y prejuicios que aún están arraigados, pero que cada vez más se logran arrancar de raíz para vivir una vida más coherente.

Un apoyo que nunca imaginé porque este hijo me ha hecho de nuevo creer en la bondad del ser humano y en los innumerables beneficios del perdón.

Todo esto me inspira y me anima a seguir luchando por el micro activismo desde el amor, ese que comienza desde nuestro corazón,a pesar del entono. Ese que ayuda a que nuestros hijos, amigos y otras personas sean respetados, para que el camino sea un poco más fácil, más llevadero y así algún día ni siquiera tenga que ser mencionado.

Nueve meses de gestación del libro Madres del Triángulo Rosa, un hijo que fue anhelado desde hace varios años, con cada sentimiento, cada testimonio, cada experiencia que se iba grabando en las fibras, un hijo que no llegó solo. Ha creado un movimiento, un deseo por un mundo mejor para nuestros hijos.