¡Dejar el nido también es bueno!

Esta es la respuesta de un profesional Millennial a mi post “El Nido Lleno”. Todas las historias tienen dos versiones.  😀

Sin duda alguna, una de las cosas que se me hicieron más difíciles antes de irme a vivir a Bogotá fue dejar a mi mamá. Siempre he tenido una relación muy estrecha con ella y fue realmente duro pasar de contar siempre con ella a no tener quien me hiciera el desayuno o me dijera que todo iba a estar bien cuando las cosas se veían difíciles. Sin embargo el irme de casa a realizar mis estudios en otra ciudad, logró que de alguna manera mi relación con mamá se volviera más estrecha. Y yo por mi lado, aprendiera muchas cosas que no iba a aprender si me quedaba en casa.Desde el punto de vista de mamá, sé que le encantó que aprendí a cocinar, lavar, destapar cañerías, planchar e infinidades de cosas que no hacia hasta que me tocó. Pero desde mi punto de vista aprendí muchas cosas más. No es solamente es aprender a hacer labores domésticas o a solucionar los problemas que solucionaba mamá, es valorarlo cuando lo tienes. Desde ese entonces y hasta ahora, le agradezco siempre a mamá cada cosa que hace por mí. Yo sé que ella me extrañaba, sus abrazos al volverme a ver y despedirme me lo decían, pero yo también la extrañé. Creo que nunca se lo he dicho, pero muchas veces hasta me puse a llorar, porque no la tenía a mi lado; y eso es lo lindo. Hoy que estamos nuevamente juntos, conviviendo, siempre estoy feliz de estar con ella. 

Cuando uno se va a vivir a otro lado el miedo es grande, pero es pasajero. Me abono que siempre que me metí en problemas o tuve una que otra “embarrada”, supe solucionarlo. Y es algo que viviendo con mis padres no hubiese hecho, sencillamente les hubiese pedido el favor que me lo resolvieran. Afortunadamente nunca la embarré muy fuerte. Aunque es una bendición, gracias a Dios no volví a casa con un hijo ni algo igual de complicado. El vivir solos nos llena de conciencia y nuevas experiencias que debemos vivir y que si no las vivimos ahora, de igual manera las vamos a vivir más adelante. 

La ventaja de vivir estas cosas temprano es que nos ayuda a madurar mucho más pronto de lo normal. Empezamos a concientizarnos de los gastos, la realidad y cómo funciona el mundo afuera de la caja de cristal. Podría decir sin duda, que el haber estudiado afuera me convirtió en alguien completamente diferente a como hubiese sido si me hubiese quedado esos cinco años en casa.

Mamás, es normal que extrañen a sus hijos y ellos a ustedes, pero véanlo como ganancia. Mamá es mamá y siempre las vamos a tener en la cabeza. Pero hay cosas que como jóvenes debemos aprender por nosotros mismos. Hay que pasar susticos, quedarnos sin luz cuando se nos olvide pagar el recibo, quedarnos afuera cuando dejemos la llave adentro y así, hasta que aprendamos y nos convirtamos en lo que tanto las llena de orgullo y de lo que tanto se jactan con sus amigos y hermanas.

Mc Neil Persand Coll

Periodista Javeriano. Jefe de Redacción de @checkinbarranquilla y @ultimahoracol. Hijo y nieto.

Recuerda seguirme en instagram: @soymamamillennial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s