Cinco Pasos para anular la Creatividad de tus hijos

Como todos los padres no somos iguales, ni tenemos el mismo tiempo, paciencia, recursos e imaginación, es necesario que compartamos ideas de lo que funciona con ellos y también en lo que creemos fracasar. He ido aprendiendo muchas recomendaciones de otros padres, como por ejemplo la importancia de las reglas en la estructura familiar y trato de aplicarlo día a día con los míos, a mi manera, sin ser la más permisiva de todos pero tampoco conviviendo en un régimen de terror.

Cuando tienes cinco artistas en casa, toca contar lo que NO ha pasado en este escenario del hogar. Algunos los hice, otros no, pero la idea es nunca lamentar, sino comenzar de nuevo!!

  1. No los dejes vestir a su manera. Oblígalos a ponerse los zapatos desde bebés. Sigue los consejos de tu vecina o pariente indiscreta para hacer lo que todos hagan. Llevarla vestida de princesita, o tal vez, de pajecito al picnic más informal que te hayan invitado.
  2. Permíteles que vean televisión antes de dormirse. Nunca les cuentes tus historias o cuentos acordes a su edad, ni hagas el cierre de lo que pasó en el día. Los pensamientos negativos quedarán en sus corazoncitos y no dejarán volar su imaginación.
  3. Mantenlos ocupados todo el día, con actividades extracurriculares y recárgalos con terapias y clases toda la tarde. Así no dejarás ni un minuto para el aburrimiento y lograrás apartar el mínimo destello de ese niño creativo que todos llevamos dentro. De paso permite que usen su tablet ilimitadamente.
  4. Cuando veas que es bueno en algo, teme que será un niño diferente. “Eso no lo hacen sus amigos”. Invierte tu tiempo y dinero en otras cosas en vez de fomentarle y apoyarlo en su don especial. No les estimules la música y cree que es “cursi” llevarlos a obras de teatro y actividades artísticas. No los dejes pintar ni ensuciar tu casa por que la visita que llega es mas importante que los que viven adentro. Lo que ellos sienten lo pueden expresar en sus dibujos.
  5. Pór último, exígele que no se equivoque. Corrígelo en público y no le expliques como deben hacerse las cosas. No tolerará su frustración ni entenderá que la vida está llena de enseñanzas que vienen disfrazadas de errores.

Son tiempos complejos y la tarea de ser padres es agobiante. Sin culparnos y con metas realistas, dando un paso a la vez, podemos rescatar esa creatividad que nos hace saltar de la cama para vivir intensamente, haciendo lo que nos emociona para así lograr trascender. Resaltando todo lo que hace bien, en vez de criticar lo que no puede, no solo formaremos a un niño creativo y feliz, sino que también viviremos en un hogar más armonioso. Suerte!

 

Súbanle a la Música

¿Cómo se le baja el volumen a esto? Preguntó la enfermera apenas se lo llevaron. Me había quedado ahí en ese éxtasis que uno siente después de haber tenido un bebé. “No tengo ni idea”, le contesté aún transportada. La música de Enya que había llevado el feliz papá a la sala de parto había puesto incómodo a todo el equipo médico, pero hizo posible que la vida recibiera a este hijo en la más completa paz y armonía.

No es fácil educar a un hijo con tan altas expectativas. Y no voy a alardear de todas sus capacidades ni de las cosas que sabe hacer, de su alta concentración y su interés por todo lo que implique conocimiento.  Voy a contar como este pequeño ser rompe el molde en una sociedad en donde estamos acostumbrados a hacer lo que “todos hacen” y el reto que es para nosotros cultivarlo sin que se “contamine” ni se afecte por no ser como los demás.

Motivado por las matemáticas, juegos de armar piezas, pistas, libros e instrumentos musicales, siempre ha preferido juguetes que desarrollen su creatividad. Disfruta museos de ciencias y desde pequeñito goza con todos los rompecabezas que en realidad para mi eran literal unos verdaderos rompe cabezas. Legos, libros y experimentos caseros y químicos se volvieron parte de su vocabulario. Tuvimos la fortuna de que fuera súper estimulado en un jardín que se estrenaba en metodologías que permitían la libertad y el desarrollo creativo y que por algún tiempo fuera el único alumno de esa promoción, pieza clave para que en estos primeros años se sembrara toda esa sed de aprendizaje.

Pero sabíamos que a medida que fuera creciendo no iba a ser fácil para él encajar en una sociedad que a veces te quiere limitar. Decidimos que aprovecharíamos  todas las actividades que fomentaran sus capacidades, sin olvidarnos del deporte y los amigos. Blindarlo ante críticas, reforzarle su amor propio  es nuestro mayor propósito para que nunca pierda su esencia o se afecte su parte emotiva. Respetar y tolerar los diferentes ritmos y admirar otros tipos de inteligencia y talentos, para que sea justo y tolerante con otros y a la vez no sea rechazado en un futuro por las presiones de grupo.

Con el paso del tiempo, por aquellas coincidencias de la vida en donde hasta el transitar por una calle y toparte con personas y oportunidades marcan tu destino, encontró en la música, más específicamente en el piano, su forma de canalizar esta personalidad tan desafiante.

Incentivar la música al igual que las artes y el deporte es lo mejor que puedes hacer por tus hijos. Refuerzan su autoestima y los hacen relajarse en un mundo tan complejo. Desaparecen los miedos, las culpas y los conflictos por un instante. Se alimenta el espíritu y renacen los sueños.

Hoy agradezco a la vida por enseñarme que  cada hijo es una oportunidad para crecer. Un reto para darles lo mejor que podemos que no siempre puede comprarse. Gracias a las personas que han ayudado a hacernos entender esto y seguir en esta dificil tarea que es el ser padres.

Gracias a la música que permitió desde ese eterno momento, como es el nacimiento, acompañarlo, apoyarlo y hacer de este camino una experiencia placentera y gratificante, así hubiésemos roto los protocolos y escandalizado a las enfermeras en aquella sala de parto.