Sobreviví a las Vacaciones

El momento más esperado del hijo en su último día escolar se vuelve en el terror de nosotras, las mamitas. Te subes en una montaña rusa llena de emociones que no sabes en qué momento se descarrilará.

Decidirse por meterlos en campos de verano, cuando el presupuesto alcanza, es una opción parecida a tomar un seguro de vida y evitarte las complicaciones. 

Los viajes con hijos siempre han sido mi debilidad. Criticada por muchos que me decían, oye Claudia pero relájate, déjalos en casa, casi siempre cargaba con ellos. Como fue cuando con el bebé de brazos (la propia primeriza afiebrada) en mi viaje a Estocolmo. Me tocaba semi “enjuagar” teteros en los trenes y andar con el típico cochecito paraguitas para todos lados. Porque cuando no llevaba a los niños, muchas veces terminaba arrepintiéndome. 

Ya con cinco de varias edades, los destinos se vuelven complicados. Toca irte con unos, dejar a otros y a veces llevar a alguno adentro de ti. Así fue con el último embarazo, en el que el paseo planeado por dos años a llevarlos a España a conocer los estadios de fútbol, coincidió con los altibajos emocionales de la gestación. Terminé haciéndole “show” a mi esposo cuando, ubicado en el puesto trasero del avión, conversaba con una española espectacular. Me acerqué y les dije. Disculpen por interrumpir. ¡Que oso! Les juro que fueron las hormonas. Yo no soy así!😂

Entonces me fui acostumbrando a los vómitos en los viajes por tierra, la tapada de oídos en aviones, las olvidadas de permisos de salida o pasaportes, y a los sinsabores de l@s que querían devolverse por sus novecit@s, cuando habías vaciado tus ahorros para llevarlos. 😂

Ya llegando a la última vuelta de la montaña rusa 🎢 me siento feliz porque “sobreviví “. Los he disfrutado a todos. Superamos los momentos de caos, nos divertimos juntos, y todo salió “perfecto”. Ahora es momento de pedir mis propias vacaciones.😜

Abre tu Mente, Empaca tu Maleta..al Carnaval de Barranquilla

Si lo miras con ojos de viajero, todo puede ser interesante, enriquecedor y hasta divertido. Mark Twain, escribió que el viaje es “fatal para el prejuicio, la intolerancia y la estrechez de miras”. Alejarte un poco de tu cotidianidad, descubrir lugares nuevos y conocer su gente.

No hace falta que “tires la casa por la ventana” para realizar un viaje. Busca el destino que se ajuste a tu gusto y presupuesto. Desde un viaje ecoturístico por las montañas o a la playa mas recóndita, experimentar un tour gastronómico, visitar ruinas o museos, hasta estudiar un nuevo idioma en un país extranjero, un viaje siempre es una nueva oportunidad para ser personas mas abiertas y cultas.

Estudios han demostrado que viajar y conocer diferentes escenarios aumenta la creatividad y hasta mejora la salud, nos hace más tolerantes y de hecho más felices. Es lo que vivirás al visitar el Carnaval de Barranquilla.

Desfiles, música caribeña  y eventos folclóricos que muestran el impacto cultural y social de la ciudad hacen esta sea la fiesta más importante del país  y que haya sido declarada por la Unesco como “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.¨

Vive esta experiencia en la Puerta de Oro de Colombia durante cuatro días en una fiesta llena de alegría y diversidad étnica. Esta temporada de “inmersión” cultural te hará entender un poco la idiosincrasia de un pueblo alegre y espontáneo y notarás la diferencia al volver a casa. Un paréntesis en tu rutina que recargará tus “baterías” para que regreses más tolerante, optimista y productivo. Arriésgate a gozar esta nueva aventura.